La Fundación



En 1983, la denominada onda siniestra (inspirada en el dark-rock británico) dominaba el panorama del pop independiente estatal; la 'etapa negra' del pop madrileño se encontraba en su momento cumbre. Grupos como los primeros Gabinete Caligari, Parálisis Permanente y Décima Víctima -a través de sus propios sellos discográficos- ya se habían erigido durante el año anterior como los grandes adalides del genero en España (recordemos también a Derribos Arias y El Último Sueño), influenciados todos en mayor o menor medida por el after-punk inglés practicado por bandas como Bauhaus, Joy División o Killing Joke, entre otras.

Y aquel año, los primeros trabajos discográficos de las nuevas bandas siniestras (La Fundación, Monaguillosh...) afianzaba aún más el dark hispano. De entre todas ellas, La Fundación destacó por el carácter radical de su 'oscuridad' musical, que asimiló sin filtro alguno ni complejos las enseñanzas de las bandas británicas mencionadas anteriormente y las de otros artistas como Nick Cave o The Fall.

Como ya se ha dicho, La Fundación aparece en la escena musical madrileña en 1983, a través de un single editado por Fernando Urrutia en su sello independiente Tres Cipreses. Aquel sencillo estaba producido por el sueco Lars Mertanen (guitarrista de Décima Víctima) y contenía los temas 'Repetición' y 'Todo pensado (Para no durar)'.

Ambas composiciones estaban firmadas por la banda al completo, y debido a su intensidad y 'obsesión' siniestra hubiesen podido figurar sin ningún tipo de complejos en cualquiera de los recopilatorios británicos que por aquella época editaba el sello londinense Rough Trade, abanderado del género en Europa.

Pero, quizás, en 1983 el pop español aún no estaba preparado para propuestas tan tétricas y sumamente difíciles de digerir, y el single de La Fundación sólo fue comprendido por una pequeñísima minoría de aficionados al género. Tras una mínima repercusión de su single en el pop estatal, el grupo acabaría por disolverse hacia 1984.

La Fundación la integraban: Alejandro (batería), César (guitarra, percusión), Juan M. (voces), Julián (bajo) y Luis (guitarra). Al igual que las bandas españolas anteriormente mencionadas, este quinteto madrileño dejaba entrever su admiración por la estética cinematográfica alemana de entreguerras, así como las vanguardias artísticas de ese período histórico.

Redacción NO80s
(Aportaciones: Pablo M. Vaquero)

7 comentarios:

  1. Este grupeto no tenian personadidad propia. No aspiraban a más que hacer un single fotocopiando la música de The Birthday party, en chapuza. Ni su cantante pijo tenia los huevos de Nick Cave, ni su canijo guitara, la brillante ejecución musical de Rowland S. Howard. Por eso se quedaron en triste single y en el recuerdo de 4 sin criterios.¡Qué penita..?

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    1. COMPLETAMENTE DE ACUERDO: ¿Cómo se puede otorgar valor a alguien QUE SIMPLEMENTE COPIA? El valor está en el creador de un estilo, no en el karaoke. Además, este grupo era dirigido por la mano dictatorial y egocéntrica de su guitarrista ( que no sabia poner una nota en el mástil de su Ibanez). Un trepa manipulador y soberbio que jugaba con las ilusiones de sus compañeros de grupo, a los que ponia y quitaba a su antojo sin sentimientos. Así acabó él mismo, siendo otro "juguete roto" de la Movida Madrileña. Pero si hasta adoraba a Pau Riba y "la nova canció"... Lo único que había de "Onda Siniestra" en este grupo, era la personalidad del susodicho.

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    1. Yo también confirmó lo del anónimo. Dice la verdad, aunque te moleste César. A ti te pusieron para sustituir dictatorialmente, y a capricho, a Juanma. No culpes a inocentes que nada tienen que ver.

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    2. César, tú no estuviste, como crees, desde el principio. Lo siento querido, pero no tienes ni idea de Scuba Scuba. Eran Luis guitarra, Juan guitarra y voz, José bajista y Juanma
      batería .

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  4. En contra de lo que pueda parecer a quién lea este lamentable "diálogo", la mayor parte de los ex miembros de La Fundación tenemos una relación excelente a día de hoy, nos vemos con relativa frecuencia y, aparte de recordar batallitas, resulta muy gratificante ver que, tropecientos años después, aquí seguimos con una actitud vital cojonuda. Por lo demás, La Fundación fue un grupo con una personalidad muy marcada, que las referencias de un artista resulten más o menos claras es absolutamente irrelevante, la creatividad no implica ausencia de raices.

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