Zarama

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Zarama, procedentes de Santurce, fue una de las bandas pioneras, del estilo de Itoiz, Hertzainak o Eskorbuto, liderada por el conocido periodista vasco Roberto Moso (voz), junto a Txus (guitarra), Nekane (guitarra), Iosu Expósito "Josu" (bajo) y Juan Pablo (batería), aunque el batería inicial fue "El Putre", pasó a ser mánager del grupo y técnico de luces.

Arrancaban los 80. Eran los primeros tiempos del rock vasco, que iba con un ligero retraso respecto a la 'movida' madrileña. Por estos lares imperaba la actitud 'destroyer' o politizada, y los grupos que molaban eran Barricada, Hertzainak, Eskorbuto, RIP, Cicatriz, Las Vulpess y Zarama.

Algunos de estos nombres estaban más implicados en el Rock Radikal Vasco, otros se hallaban más al margen, como era el caso de Cicatriz y Eskorbuto que se desmarcaban del asunto arrastrados por su comportamiento demasiado indisciplinado y anarquista, pero todos contribuyeron a empujar una escena y a la industria que nació con ella. Eso sí, ahora las cosas han mejorado en todos los aspectos, desde el artístico hasta el técnico.

Tras unas canciones sueltas que dieron mucho que hablar y les alzaron como el grupo de rock vizcaíno por excelencia, Zarama (Basura, un bautismo muy punk) se vistieron las chupas de cuero y se propusieron cantar rock and roll en euskera desde la "Margen Izquierda". Dieron su primer paso en largo con 'Indarrez', para Discos Suicidas, en 1984, Lp marcado por la producción de Ángel Altolaguirre, el Iggy Pop español, tal y como se vendía en esa época el líder de Ángel y las Guays. Altolaguirre puso en primer plano el bajo y ahuecó el conjunto otorgándole sensación de tristeza y vacío metafísico.

Es curioso, porque la crítica local no se pronunció entonces sobre lo que más tarde se revelaría como un primer intento fallido. En 'Indarrez' cabían guiños borrokas ('Goazen borrokara', que luego readaptarían Negu Gorriak), mucho afterpunk ('Hau da amaituko'), aires de Joy Division ('Indarrez'), un fusilamiento de Dr. Feelgood ('Kazaia kopa ta porno gogorra'), y varios pequeños éxitos autóctonos: en clave reggae ('Gazteizko gaua'), mirando a Stiff Little Fingers ('Bildur naiz'), brusco ('Edan ase arte') o ágil ('Zaramaren erdian'). Este primer CD de la caja incluye tres bonus que no aparecían en el LP original: 'Nahiko', un 'Eskerralde' que no pierde pegada y 'Dana niretzat'.

En la reválida, 'Gaua Apurtu Arte', su segundo trabajo editado por Discos Suicidas, en 1985, Zarama mejoraron la producción y su cancionero se sofisticó por acercamiento a la new wave más adulta y adusta; sirvan como ejemplo los aires de Police en 'Nahaste borraste' o de Fisher Z en 'Latsegi da'. Además, seguían explotando el ska tan de moda en la soñada Euskadi Tropical ('Mertzenariak') y se apuntaron otros tres éxitos: el amoroso 'Oianone', el acelerado 'Euskadi Fizzioa (Izorra hadi)' y el recuperado e idiosincrático 'Eskerralde'.

Con estos dos Lps, Zarama dijeron todo lo que tenían que decir. En años posteriores, su cancionero se mantuvo en un rutinario perfil plano que no acusó tanto bajón como Itoiz al final, o incluso Hertzainak. De hecho, despuntó al principio. En su tercer y cuarto discos se atascaron, para qué negarlo.

En 'Dena ongi nabil', para Elkar, en 1987, su fórmula pretendidamente social (apologética de los perderores y los alienados) se empantanó en composiciones que cuidaban especialmente los textos de Moso y los primaban sobre unas ambientaciones reforzadas con la incorporación de una segunda guitarra. Y es que Zarama parecían haber olvidado el concepto de canción en su madurez, y aquí colaron hermanamientos con Hertzainak ('Ordaindu eta ixilik'), lírica política ('Bihotzak sutan'), el melisma de los Siniestro Total iniciales ('Hau zortea') y su primer blues ('Kilikiliz kill nazazu').

Perdido el filo primerizo y consolidados como dinosaurios del incipiente rock vasco, Zarama tampoco avanzaron en su siguiente trabajo, 'Bostak bat', tambien para Elkar, en 1989, igualmente lúgubre y con letras ecologistas ('Mokordo ibaia'), anticatódicas ('625 lerro aluak'), anticatólicas ('Dominus bobiskum', funk a lo Talking Heads con rapeado) y alusivas a arcadias imaginarias que sugieren pretensiones trascendentales como las de Sting ('Bostak bat').

Tras estos dos trabajos planos, en 1991 aparece 'Zarameren Erdian', un recopilatorio que les edita su sello, Discos Suicidas.

En ese momento, los de Santurce se ampliaron a sexteto con la entrada de un teclista. Ahora cuidan más el acabado y lanzan su primer disco bien producido, 'Sexkalextrix', una vez mas editado por Elkar, en 1991, con baladas nacionalistas ('Zoaz Euskal Herria'), lírica tribal con toques de funk progresivo ('Astindu'), swing con punteos de alta graduación destinados a demostrar su madurez como instrumentistas ('Magali'), rock social ('Iñaki, zer urrun dagoen Kamerun') y un blues perezoso que saben levantar ('Alde egin'). Lo dicho: que Zarama remontan el vuelo y cuidan más el concepto de canción.

Su último esfuerzo, con Moso y los suyos manteniendo sus mentes en otros quehaceres, se tituló 'Binilo bala', para la discográfica de siempre, Elkar, en 1994. Apuró el rock setentero ('Milioi bat dolar'), a veces con dejes totales vía Deep Purple ('Kostako bidea', 'Rock & roll marruma'), otras explotando el lado negro (Zorrik ez', el poso blues de 'Kaia barrenian') y algunas melódicamente yanquis ('Gaueko buruko mina'), además de incluir composiciones operísticas al estilo de unos Queen domésticos ('Txatxo'). En resumen, una digna despedida de un grupo mítico que supo decir adios en línea ascendente y que ha marcado menos a generaciones posteriores que grupos como Barricada, Cicatriz, Hertzainak o Itoiz.

Como remate a la carrera musical del grupo, la compañía donostiarra Elkarlanean publicó dos cajas que reúnen la discografía completa de Zarama, comprimidos en el séxtuple '1982-1994'. Esta reedición está en la estela del repertorio integral de Hertzainak, comercializado por el mismo sello en Navidades precedentes. El único error que se le puede atribuir a esta edición especial es la inexistencia de un libreto informativo que ayude al aficionado a seguir su trayectoria en unos tiempos salvajes, por inexpertos, y más politizados, si cabe, que ahora, a no ser que consideren satisfecha la curiosidad del consumidor con la nimia 'postalita' insertada entre los CDs, que contiene una pequeña foto y cuatro párrafos: en inglés, castellano, euskera y francés. Parte del cervantino dice lo siguiente: "Salir de la Margen Izquierda del Nervión y cantar en euskera es un mérito que se debe añadir al propio valor de organizar un grupo estable en zona tan árida. 'Nahiko' fue su primera canción grabada, un himno que quedó para toda la vida. Zarama, además, tuvieron la personalidad suficiente como para alimentar la creencia de que había un sonido Margen Izquierda del Nervión, cuando, en realidad, su raca-raca rokanrolero -en especial el sonido de la guitarra-, sólo lo practicaban ellos (…)".


Redacción NO80s
(Aportaciones: La Caja de Música)

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